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La muerte sabía a chocolate del autor francés afincado en Tenerife Pascal Buniet se ha impuesto en el IX Premio Wilkie Collins de Novela Negra entre 174 obras recibidas desde 19 países.

El método egipcio, del asturiano Juan Manuel García Llaneza y Un camerino en el María Guerrero de la madrileña Ángela Martín del Burgo han resultado finalistas.

Pascal Buniet recibirá el Premio Wilkie Collins en marzo, en el transcurso del festival de Novela Negra Tenerife Noir, de manos del escritor Javier Hernández Velázquez.

LA MUERTE SABÍA A CHOCOLATE

 

Hundido por el fallecimiento de su esposa, el joven detective belga Bernard Decrequi decide cambiar de aires. Acepta la oferta del empresario Alfred Van Der Mersch, que pone a su disposición un alojamiento en un pueblo turístico del sur de la isla de Tenerife, donde suele pasar habitualmente el invierno. Al llegar a Tenerife Bernard se encuentra con una lujosa villa situada en un pueblo al borde del mar, lugar predilecto de los jubilados belgas. Descubre una comunidad de compatriotas que gira alrededor del restaurante Estrella de mar, propiedad de un personaje atípico pero popular conocido como Pepe el Belga.
Unos días después de su llegada Bernard se entera que Alfred Van Der Mersch, propietario de la fábrica de chocolate Otelo, ha sido asesinado en su casa el día en que él viajaba hacia la isla. Mientras en Bélgica el inexperto inspector Tony Bellanger investiga quién es en realidad el fallecido, Bernard en Tenerife se incorpora al mundo de los alegres jubilados y descubre que todo no es como parece.

 

Pascal Buniet: (Saint-Pol-sur-Mer, Francia, 1952) Licenciado en filología inglesa por la Universidad de Lille, Francia. Vivió dos años en Irlanda, trabajó un año en el departamento de francés de la Universidad de Galway. En 1979 se traslada a Tenerife, donde reside desde entonces. Es autor de las novelas Lágrimas en el mar, publicada en Francia con el titulo de Des larmes d’espoir, La verdadera historia de Gloria T y Sombras en la meta, publicada en Francia como L’ombre du coureur. Es un destacado ejemplo de Novela Enigma.

El edén de las manitas de cerdo
Enrique Pérez Balsa 

Obra ganadora del VIII premio Wilkie Collins de novela negra.

El Edén de las manitas de cerdo del madrileño Enrique Pérez Balsa se ha impuesto en el VIII Premio Wilkie Collins de Novela Negra entre 160 obras recibidas desde 20 países. El edén de las manitas de cerdo es una novela negra que presenta las peripecias de Luis, un personaje gris y anodino al que las decisiones equivocadas conducen a un callejón sin salida, convertido en el centro de una red delictiva que hará saltar por los aires su ya deteriorada vida personal, familiar, profesional y social. El título de la novela es un claro homenaje a Por amor a Imabelle, de Chester Himes. El accésit ha correspondido a Desayuno para el muerto, del navarro Jesús Javier Corpas Mauleón, una novela negra ambientada en los Sanfermines. Han sido finalistas del premio las novelas: El retratista de mujeres de Ángela Martín del BurgoEl fotomatón, de Javier Casado y Camino a Quetumal, de Javier Molina. Enrique Pérez Balsa recibirá el Premio Wilkie Collins en marzo, en Tenerife Noir, de manos del escritor Javier Hernández Velázquez.

 

El héroe por accidente de El edén de las manitas de cerdo es un tipo pusilánime, que sobrevive a un divorcio mal llevado, dos hijos a los que intenta convencer de que es un padre guay, un jefe que le amarga y un sueldo que no llega a fin de mes; solo algún táper materno lleno de comida resuelve parcialmente su situación. Todo cambiará cuando acepta participar en un lucrativo negocio que le permitirá satisfacer sus fantasías eróticas. Los acontecimientos giran como una ruleta rusa: nadie es lo que parece y se ve envuelto en una trama criminal por la que desfilan agresivos proxenetas, un fantasma perseguidor, experiencias sexuales nada convencionales, policías de métodos heterodoxos y acusaciones de asesinato. La novela tiene influencias de autores tan dispares como Eduardo Mendoza, Boris Vian, Chester Himes o Bukowsky. La novela negra y el humor negro se dan la mano.

 

Enrique Pérez Balsa: (Madrid, 1968) Diseñador gráfico, ilustrador, músico y escritor. Ha sido director de arte en revistas como Escenarios, El mundo del espectáculo; Estilo y moda o el periódico Más Getafe, en la actualidad compagina sus creaciones para empresas como Warner, Sony Music, BaByliss, etc, con la literatura. El edén de las manitas de cerdo es su ópera prima como novelista.

 

La absurda existencia de Dalila conde
Olga Mínguez

La historia de un reguero de secuestros y asesinatos programados de adolescentes, a cuyo agresor nadie ha sido capaz de acercarse.

La mañana del lunes 18 de enero, aparece el cadáver de una mujer en el madrileño parque de El Capricho. No hace falta investigar su identidad, ya que tiene el DNI en el bolsillo de su extraña indumentaria, un babi gris parecido al de las presas. Su nombre, Dalila Conde. La causa de su muerte, una estocada en la nuca. Sus labios, sellados por una perfecta cruz griega de color rojo. Características que pronto harán saltar todas las alarmas de la policía, ya que el caso parece enmarcarse dentro de una macabra investigación que lleva veinte años abierta: la de las niñas de la cruz.

Es la historia de un reguero de secuestros y asesinatos programados de adolescentes, a cuyo asesino nadie ha sido capaz de acercarse. El inspector jefe Leonardo Vélez acaba de volver al cuerpo. Sabe que no está preparado para reincorporarse; sabe que todavía no ha superado la operación policial fallida que lideró seis meses atrás, y que terminó con dos de sus hombres asesinados. Ni siquiera el traslado de Narcotráfico a Homicidios tiene visos de poder ayudarle. Pero el expediente de las niñas de la cruz ya le espera en su despacho, y el cadáver de Dalila Conde no es más que un recordatorio de que la cuarta niña de la cruz sigue secuestrada. Vélez deberá aprender a recomponerse a marchas forzadas. Tendrá que superar sus inseguridades, pugnar contra el constante desprecio de su padre hacia su orientación sexual y, sobre todo, recobrar su ingenio policial para evitar que aparezca un nuevo cuerpo de mujer, asesinada, y con los labios sellados por una perfecta cruz de color rojo. Esta es una historia de abusos sexuales, sectas, esclavitud y violencia contra las mujeres.

Olga Mínguez Pastor (Elche, 1979)
Licenciada en Historia por la Universidad de Alicante, compagina su trabajo como profesora de Secundaria con la dirección y la dramaturgia teatral. Ha publicado en Ediciones Irreverentes las obras teatrales Pasajes a Orán, Solos en la cumbre y Victoria viene a cenar. Otras de sus
obras publicadas son El atardecer de cristal y Lo que el tiempo nunca curó.

Funda en 2010 la compañía Melpómene Dacria, con la que dirige textos propios y también obras de reconocido nombre como La soga de Patrick Hamilton. Su texto Cartas de amor sin remitente fue seleccionado como lectura dramatizada para el XV Salón Internacional del Libro Teatral. Ha participado en diversas antologías de relato en M.A.R. Editor, como Londres, Casa de fieras, Lisboa y Mujeres en la Historia, La Ilustración. La absurda existencia de Dalila Conde ha ganado el VII Premio Wilkie Collins de Novela Negra, y es la primera novela publicada por Olga Mínguez en M.A.R. Editor.

 

Ya no quedan junglas adonde regresar:
Carlos Augusto Casas
Por Guille

 

Obra ganadora del VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra (y con el aún caliente Tenerife Noir en el bolsillo), y con prólogo de Julián Ibáñez, parece obvio que Ya no quedan junglas adonde regresar no está destinada precisamente a pasar desapercibida, al menos para los aficionados al género negro. Y sin duda, no lo hace. De antemano, he de confesar que soy un gran apasionado de las novelas con varias tramas y subtramas donde un grupo de personajes van hilando sus pequeñas historias personales al tiempo que dan forma a algo mayor que acaba por superarles. Al igual que las meigas, novelas de este subgénero, haberlas haylas, pero con suerte desigual. De las muchas que se publican en el mercado español tengo sensaciones contrapuestas. De un lado novelas como La vida te matará de Rafael Calatayud o la sobrevalorada Ful de Rafael Melero Rojo, ambas publicadas por la editorial Alrevés, me parecieron toscos simulacros por elaborar historias, a priori seguramente ambiciosas, pero a la postre poco edificantes. En el lado contrario, yo elegiría sin dudar dos novelas estupendas: Sociedad Negra de Andreu Martín (RBA) y La estrategia del pequinés de Alexis Ravelo (que no todo va a ser dar palos a Alrevés Editores) como excelentes paradigmas de lo que significa crear un buen puñado de personajes y una trama absorbente y engarzarlos en una historia superior. Ya no quedan junglas adonde regresar forma parte de ese grupo selecto con una proposición que ya desde la contraportada no deja en absoluto indiferente.
Un viejo apodado «El Gentleman» espera semana tras semana la llegada del jueves. Es el día en el que verá a Olga, una joven prostituta que despliega sus encantos de saldo en la calle Montera. Pero al viejo no le interesa el sexo. Durante el tiempo que pasan juntos, ambos abandonan las pequeñas mezquindades de sus respectivas vidas para convertirse en otra mujer y otro hombre. Irreales y hermosos, como los sueños. Un día Olga es brutalmente asesinada. Cuatro abogados son los sospechosos de haber cometido el crimen y el viejo decide que ya está harto de que la vida le arrebate todo lo que ama. Ya no le queda nada, sólo la venganza. Comienza a hacer planes para matarlos uno por uno. El hombre más peligroso es aquel que no tiene nada que perder… porque ya lo ha perdido todo.
Como bien señala la editorial M.A.R., se trata de una historia que reposa sobre tres ejes: el amor, la violencia y la venganza, y donde los tres personajes principales, el viejo Mateo Acuña, el asesino Herodes, alias Pedro Bustos, y la inspectora Iborra utilizarán los dos últimos para intentar alcanzar el consabido amor y dejar atrás un pasado frustrante y oscuro. Y todo eso lo logra Carlos Augusto Casas con un estilo ciertamente peculiar, muy a salto de mata, donde tan pronto está presente una ensalada de tiros como un chascarrillo que te hace asomar una sonrisa, con capítulos cortos y giros adecuados que te llevan a un final de meta, no por esperado, menos logrado.
Por poner algunos peros, considero a bote pronto que los personajes policiales son bastante planos. A pesar de que la trama personal de Iborra ponga una magnífica guinda a la historia, la relación entre ella y el subinspector Puertas suena demasiado a tópico. Tampoco el exceso de violencia a manos del viejo resulta en algunos momentos verosímil y parece que asistamos más a una escena de Harry el Sucio que a una venganza ejecutada por alguien senil e inexperto en el manejo de armas. Ese ligero tufillo a cinematografía de acción norteamericana quizás sea un lastre en ciertas escenas y giros argumentales que, sin duda, podían haberse reescrito de algún modo más adaptable a la realidad española de los barrios bajos. Del mismo modo, tampoco considero que el epílogo final sea necesario, aunque quizás el autor esté considerando una segunda entrega, vaya usted a saber.
Aparte de eso, Ya no quedan junglas adonde regresar, resulta una novela estupenda y muy recomendable. Apenas doscientas páginas que se leen en un suspiro, donde los personajes te llegan y las tramas te llevan y donde, además de la violencia y el dolor, queda el buen sabor de una primera novela muy lograda y unas expectativas por este autor que hay ganas de que se confirmen lo antes posible.

 

Carlos Augusto Casas (Madrid, 1971). Escritor y periodista. Comenzó su carrera en Diario 16. Después de pasar por la agencia EFE ejerció como periodista de investigación para TVE, Antena3, Cuatro y Telecinco. Recientemente ha sido subdirector del programa de Cuatro «A pie de calle» presentado por Jesús Cintora. Ha participado en numerosas antologías de relatos de género negro. Con el relato El Bar de los asesinos, dedicado a Lisboa, obtuvo el XIV Premio Internacional de Relato Sexto Continente, organizado por Radio Exterior de España.

Ya no quedan junglas adonde regresar (M.A.R editor, 2017), de Carlos Augusto Casas, es la novela ganadora del Premio Ciudad de Santa Cruz, que entrega el Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir en su tercera edición. El galardón se concede a la que el festival considera la mejor novela negra editada en español durante el año previo a la celebración del encuentro en torno al género negro en Tenerife (Islas Canarias).
La novela de Augusto, que competía con otras tres obras literarias, fue merecedora del premio «por su estilo periodístico totalmente callejero, empleado en una novela muy visual que engancha desde el primer momento y que deja frases para enmarcar, en la que destaca el buen uso del humor dentro del ritmo de la narración», destacó el jurado integrado por los escritores Ricardo Bosque, Yurena González, Javier Hernández y Susana Martín, la crítica literaria Maica Rivera y el profesor de la Universidad de La Laguna (ULL) Javier Rivero.
El jurado señaló también que en Ya no quedan junglas adonde regresar «Augusto ha sido capaz de crear personajes originales y novedosos que rompen con estereotipos vigentes en la novela criminal actual y muestra la reconversión de una persona normal en un personaje de género negro».
«Si los premios son siempre importantes, cuando estás empezando lo son mucho más», afirmó el escritor madrileño, al destacar que recibía este reconocimiento por su primera novela. «Esto hace pensar que tienes algo que contar o que lo que has contado interesa y es un empujón para tu carrera literaria. Simplemente, estar nominado con los tres monstruos Alexis Ravelo, Juanjo Bilbao y Agustín Martínez y haber pasado este día con ellos es ya un premio», dijo Augusto. El galardonado enfatizó su relación especial con Tenerife «porque aquí recogí el año pasado el premio Wilkie Collins, lo que significaba que mi novela iba a ser publicada, con eso se había cumplido el sueño. Desde entonces, he recibido unos cuantos premios más, no tengo palabras para hablar de todo lo que está pasando con esta novela», concluyó.
Ya no quedan junglas adonde regresar es una historia de soledad, amor y venganza sostenida en la fuerza de sus personajes. El propio autor la ha definido como una novela de personajes que rompen los clichés del género, ya que el protagonista, Gentleman, es un viejo de 72 años que no es detective. Se trata de una historia de personas solitarias, en la que la soledad cae sobre el personaje principal en un acto de venganza que lo hace evolucionar «hacia lo que quería ser o a algo que llevaba dentro», según ha detallado su creador.
La primera novela del escritor madrileño recogió el VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra en Tenerife Noir en 2017. A comienzos de este año, obtuvo el Premio Tuber Melanosporum 2018, que concede el festival gastro-literario Morella Negra como la Trufa, en Morella (Castellón). Además, en los primeros días de la tercera edición del Festival Atlántico de Género Negro, la Asociación de Amigos de la Literatura Policiaca Novelpol anunció la concesión de su premio anual a la opera prima de Augusto, que se entrega en la Semana Negra de Gijón. La novela de Augusto competía por el premio Ciudad de Santa Cruz con La mala hierba, de Agustín Martínez (Plaza & Janés); Sucios y malvados, de Juanjo Braulio (Ediciones B), y El peor de los tiempos, de Alexis Ravelo (Alrevés).

La absurda existencia de Dalila Conde de Olga Mínguez, ganadora del VII Premio Wilkie Collins de Novela Negra
Accésit para Sombras en la meta, del escritor francés afincado en Tenerife Pascal Buniet
La absurda existencia de Dalila Conde de la autora ilicitana Olga Mínguez, una historia de desaparición de mujeres, malos tratos, abusos sexuales y asesinatos de chicas jóvenes, con un fondo de sectas destructivas, ha resultado ganadora del VII Premio Wilkie Collins de Novela Negra de la editorial M.A.R. Editor; el escritor francés afincado en Tenerife Pascal Buniet ha logrado el accésit con la obra Sombras en la meta; una historia de una desaparición o crimen cometido en la popular carrera de montaña tinerfeña conocida como Tenerife Bluetrail.
Los finalistas del premio han sido las novelas: Versos envenenados, Camino a Quetumal y Los miércoles salvajes.


La absurda existencia de Dalila Conde:

El lunes 18 de enero, aparece el cadáver de una mujer en el madrileño parque de El Capricho. No hace falta investigar su identidad, ya que tiene el DNI en el bolsillo de un babi gris parecido al de las presas; es Dalila Conde. La causa de su muerte, una estocada en la nuca. Sus labios están sellados por una cruz griega de color rojo. El caso parece enmarcarse dentro de una macabra investigación que lleva veinte años abierta: la de las niñas de la cruz. Un reguero de secuestros y asesinatos programados de chicas adolescentes, a cuyo asesino nadie ha sido capaz de acercarse. Es una historia de desaparición de mujeres, malos tratos, abusos sexuales y asesinatos de chicas jóvenes, que viene a denunciar nuestra época, en la que las mujeres se convierten en protagonistas de los medios de comunicación por haber sido violadas o asesinadas.

Olga Mínguez: (Elche, 1979) Licenciada en Historia por la Universidad de Alicante. Ha publicado las obras teatrales Pasajes a Orán, Solos en la cumbre, Victoria viene a cenar, Lo que el tiempo no curó y El atardecer de cristal, varias de ellas estrenadas en teatros españoles. Asimismo su obra narrativa ha sido recogida en diversas antologías.

M.A.R. Editor ha recibido 172 obras procedentes de 18 países para participar en el VII Premio Wilkie Collins de Novela Negra. Obras presentadas por países
• 102 de España
• 20 de Argentina
• 13 de México
• 7 de Cuba
• 5 de Colombia, Venezuela
• 4 de Uruguay, Francia
• 2 de Chile, EEUU
• 1 de Perú, Costa Rica, Nicaragua, Bélgica, Italia, Holanda, Rusia, Singapur

Tres presentaciones en Madrid, absolutamente interesantes, antes de que finalice el mes.

 

El jueves 30 de marzo a las 20 horas, en el Circulo de Bellas Artes (Calle del Marqués de Casa Riera 2), Carme Chaparro acompañada de Nuria Roca y Pepa Bueno presentará su novela  No soy un monstruo, que ha resultado galardonada con el Premio Primavera de novela.

 

El viernes día 31 de marzo, a las 19h.30 En la librería Cervantes y Cia ( Calle del Pez 27, en Malasaña), Carlos Augusto Casas, en compañía de Miguel ángel de Rus y Paco Gómez Escribano presentará Ya no quedan junglas donde regresar, novela con la que se alzó con el VI premio Wilkie Collins de novela negra.

 

El mismo día 31 y a la misma hora en Los Editores (Calle Gurtubay, 5) Horacio Convertini junto con Diego Baroala, director de la revista Líbero, presentarán la novela El último milagro, finalista del Premio Hammet en la Semana Negra de Gijón, en su edición argentina.