Posts etiquetados ‘Diego Almeida’

Este muerto no lo cargo yo
Por Fercar

Diego Almeida no es valiente.
Solo es un tipo cualquiera. O lo era. Dejó de serlo el día en que aceptó la invitación de un fulano para pasar en su casa lo peor de una borrachera espantosa. Ese día el mundo se le vino encima. O acabó de venírsele porque ya desde antes la cosa iba en bajada. Aun así, si tuviera que jurar, si tuviera que elegir entre los muchos desastrosos momentos de su infeliz pasado, sin duda elegiría ese como el día en el que para él comenzó el infierno.
Y Almeida no está bien preparado: abogado comercial (desempleado), pelele sin remedio (según su madre) y amante regular (según él mismo), Diego no ha visto en su vida un cargamento de coca, no sabe una palabra sobre la trata de blancas y jamás, jamás, ha asesinado a nadie.
Por culpa de ese mal momento, ahora tendrá que aprender, y rápido, a deshacerse de cadáveres que empiezan a oler en serio, a fabricar otros antes de que los vivos acaben con él, a salvar el pellejo sin poder confiar en nadie. En su haber tiene: la notable elasticidad de sus escrúpulos y una absurda, patética, incapacidad de creer en su mala suerte.

 

Son varias las voces que en los últimos tiempos se alzan para pregonar que la novela negra se está saturando, que así va a ser difícil atraer a nuevos lectores, más allá de algún otro despistado que caiga en sus redes y que luego aprovechará cualquier despiste para salir corriendo sin mirar atrás. Que en estos momentos camina hacia una burbuja que está a punto de estallar en mil pedazos y que de no variar su rumbo, está próxima a despeñarse irremediablemente, como el camión de El diablo sobre ruedas. Voces que proclaman acto seguido que se necesitan nuevos argumentos, apuestas diferentes y más arriesgadas, siendo necesario un soplo huracanado de aire fresco que la aleje de los tópicos y de los clichés propios del género.
Es posible que estén en lo cierto. En cualquier caso, no seré yo quien les quite la razón. En el blog hemos reseñado algunas novelas que en cierto modo sí suponían algo distinto, una ruptura con los esquemas habituales: Desde la difícilmente clasificable Te quiero porque me das de comer, con la que David Llorente se llevó el Silverio Cañada, hasta obras como Hambre a borbotones de Albert Vázquez, La vida te matará, de Rafa Calatayud; Tom Z Stone, de Joe Álamo; o la reciente ganadora del premio Wilkie Collins y del Ciudad de Tenerife Ya no quedan junglas adonde regresar, de Carlos Augusto Casas. Novelas en cierto modo atípicas en las que o bien la estructura tradicional salta hecha mil pedazos, o con protagonistas tan peculiares y dispares como son una familia de caníbales o un septuagenario, pasando por un detective zombi.
Pero encontrarse con una novela de corte más clásico, de esas que a lo mejor están abocando al género a la perdición, también puede ser, y en el caso que nos ocupa lo es, una auténtica delicia.
Este muerto no lo cargo yo está ambientada en un Madrid inmerso en esa crisis en la que a fecha de hoy ya no estamos, y en la que en opinión de algunos jamás estuvimos, y protagonizada por un emigrante colombiano de 45 años, divorciado y abogado en paro.
Diego Almeida es un pobre hombre amargado, acosado día y noche por un cobrador del frac implacable, que decide hacer uso de la última bala que le queda en la recámara, disfrazada de solitario billete de 50 euros, para imprimir unos carteles con los que ofrecer sus servicios legales a compatriotas con problemas, y que termina siguiendo los pasos a un marido supuestamente infiel, impostando el papel de detective privado, por obra y gracia de una clienta que mal interpretó lo que el pobre Diego ofrecía.
María Clara Rueda nos presenta, sirviéndose de una prosa que seduce, una historia bien organizada y mejor ejecutada. Una trama cuyo ritmo va in crescendo y con unos personajes absolutamente palpables y que funcionan a las mil maravillas, capitaneados por un antihéroe como Diego Almeida: un personaje que se nos presenta en papel, pero que realmente es de carne y hueso y en cuya piel casi todos hemos estado alguna vez, con mayor o menor fortuna.
Este muerto no lo cargo yo es una historia con momentos de amargura y momentos de disparatada locura, con toques de drama y con toques de humor, y con infinitas dosis de ternura. Una novela sólida, muy bien ambientada y absolutamente, algo de lo que otras muchas parecen huir, verosímil.
En definitiva, la ópera prima de María clara rueda es una excelente novela digna de ser tenida en cuenta y que está, además, maravillosamente escrita.

 

María Clara Rueda (Bogotá, 1958) estudió Economía en Bogotá, Nueva York y Ginebra. Ha trabajado como periodista y como economista en Colombia y en Suiza. Profesora de macroeconomía y relaciones internacionales en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich, vive en Suiza desde 1996 con su esposo y su hijo.

Anuncios

Se me olvidó que te olvidé
Mª Clara Rueda

El cadáver de Salvador, desparecido hace más de diez años, es descubierto a pocos kilómetros de su casa, en Pontecruces, un pequeño pueblo gallego en la Costa da Morte cerca del cabo de Finisterra. Mujeriego e irresponsable, antes de desaparecer Salvador hizo muchos enemigos, pero nadie quiere recordarlos. Las sospechas de la Policía pronto recaen sobre su viuda, Candelaria, una mujer sin muchos amigos en el pueblo. A medida que el cerco se cierra a su alrededor, los habitantes de pueblo se tranquilizan. Solo Diego Almeida está convencido de que Candelaria es inocente. ¿Cómo probarlo? ¿Quién mató a Salvador?

 

 

Lo que se ha dicho sobre Diego Almeida:

“La autora construye escenas de alta tensión y les añade pequeños elementos cómicos; y en esa mezcla es donde te enganchas a esta nueva forma de escribir novela negra de un modo mucho más desenfadado, todo un acierto”. Cesar Malagón, Libros y Literatura.

“Prosa extraordinariamente bien escrita; o sea, como palabras que te acarician igual que la brisa agradable del aire acondicionado en una tarde en plena ola de calor” Albert Figueras, El valor de las pequeñas cosas

«Tristemente divertida, disparatada en ocasiones y no exenta de cierta ternura —la que despiertan sus siempre perdedores y desahuciados protagonistas—, y además, exquisitamente escrita.» Ricardo Bosque

“La autora (…) dispone de una narrativa ordenada, bien elaborada y con unas oraciones y párrafos que harán las delicias de aquellos lectores que buscan dejarse seducir por las letras y que les gusten las novelas de intriga, persecuciones… y muertos”. Abrir un Libro

 

María Clara Rueda (Bogotá, 1958) estudió Economía en Bogotá, Nueva York y  Ginebra. Ha trabajado como periodista y como economista en Colombia y en Suiza. Profesora de macroeconomía y relaciones internacionales en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich, vive en Suiza desde 1996 con su esposo y su hijo.

Su personaje, diego Almeida, aparece en su primera novela Este muerto no lo cargo yo, publicada por la Editorial Alrevés. Se me olvidó que te olvidé es su segunda novela, publicada de manera independiente.